lunes, 28 de abril de 2014

JUAN XXIII Y JUAN PABLO II SON ELEVADOS A LOS ALTARES


El 27 de Abril, coincidiendo con el Domingo de la Divina Misericordia, fueron elevados a los altares JUAN XXIII Y JUAN PABLO II.
El Papa Francisco ha subrayado que "son precisamente los santos quienes llevan adelante y hacen crecer la Iglesia"
Hacer santos a dos Papas en una misma ceremonia de canonización es algo inédito en la historia de la Iglesia. 
 
Las cifras de estas doble canonización son dignas de un evento único: en la ceremonia han participado 150 cardenales, 1.000 obispos, 6.000 sacerdotes, 93 delegaciones oficiales y 24 jefes de Estado entre reyes  y presidentes de repúblicas. Los asistentes a la ceremonia se calcula podrían ascender a un millón. Los periodistas acreditados son unos 3.000. 
El Papa Francisco elogió de San Juan XXIII  su decisión de convocar el Concilio de vaticano II y su "docilidad" al dejarse guiar por el Espíritu Santo. 
A Juan Pablo II lo definió como "el Papa de la familia", un apelativo con el que el propio Wojtyla dijo que le gustaría ser recordado. "Que estos dos nuevos santos pastores del Pueblo de Dios intercedan por la Iglesia, para que (...) sea dócil al Espíritu Santo en el servicio pastoral a la familia. Que ambos nos enseñen a no escandalizarnos de las llagas de Cristo, a adentrarnos en el misterio de la misericordia divina que siempre espera, siempre perdona, porque siempre ama".


 



lunes, 10 de febrero de 2014

JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO 2014

El 11 de febrero de 2014, memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes, se celebra la Jornada Mundial del Enfermo. Que este año tiene el lema:  FE Y CARIDAD
"Dar nuestra vida por los hermanos" (1 Jn 3,16)
Esta Jornada representa para todos los enfermos, agentes sanitarios, fieles cristianos y para todas la personas de buena voluntad, «un momento fuerte de oración, participación y ofrecimiento del sufrimiento para el bien de la Iglesia, así como de invitación a todos para que reconozcan en el rostro del hermano enfermo el santo rostro de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, realizó la salvación de la humanidad»

 El Hijo de Dios hecho hombre no ha eliminado de la experiencia humana la enfermedad y el sufrimiento sino que, tomándolos sobre sí, los ha transformado y delimitado. (Papa Francisco)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

CRISTO NACE. ES NAVIDAD.


Dios se ha hecho regalo.
¡Ésta sí que es lotería!
¿Quieres una participación?
¡Mira que si te toca Dios
con todas sus maravillas!
Ya tocó el gordo en Belén
tocó a José y a María.
¿Quieres que te toque Dios?
Tienes que saber jugar.
Toca al que ambiciona menos,
toca al que suplica más
Al que se ve más indigno,
y aquel  que sabe esperar.
Toca al que más lo desea
Y al que sabe confiar.
 ¿Sabes la clave del juego
que te dará suerte buena?
Pues no se juega con números
Se juega más bien con letras
cuatro se necesitan
para ser DIOS en la Tierra.

¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2014!.

lunes, 11 de noviembre de 2013

EL 17 NOVIEMBRE RECORDAMOS A SANTA ISABEL DE HUNGRÍA

Santa Isabel era hija del rey de Hungría y nació el 1207. A los cuatro años es llevada a Turingia, pues el rey y el landgrave quieren unir en matrimonio a sus hijos Luis e Isabel. Desde niña Isabel llevaba a sus compañeros de juegos a rezar a la capilla, repartía su merienda entre los niños pobres y no quería llevar corona de perlas viendo a Jesús con espinas.
     No a todos gustaba esta conducta. Más que una princesa, parecía una mendiga. Su prometido Luis siempre la defendía. A un gran valor en los torneos, unía Luis una vida ejemplar por sus virtudes y estaba orgulloso al comprobar la santidad heroica de Isabel. El matrimonio se celebró a los trece años de Isabel y veinte de Luis. Tuvieron tres hijos.
      Isabel se distinguió por su heroica caridad. Repartía todas las alhajas, ropas y alimentos del castillo. Visitaba a los pobres y enfermos. Los pobres la seguían: ¡Madre, madre!



     Amaba tiernamente a su marido. Si no podía acompañarle, quedaba triste en el castillo. Para recibirle se adornaba como una novia. La prueba llegaría pronto. Se alistó en la Quinta Cruzada, convocada por Gregorio IX. En Otranto, antes de embarcar con Federico II, murió. Isabel tenía 20 años.
     Construyó un hospital donde recibía a los pobres y curaba a los enfermos. Sólo guardaba el manto de la Tercera Orden, regalo de San Francisco.
     Su director espiritual, Conrado, confirma la heroica caridad de Isabel. Una vez le preguntaron cómo dar limosnas, si no se tenía dinero, y contestó: «Siempre tenemos dos ojos para ver a los pobres, dos oídos para  escucharlos, una lengua para consolarlos y pedir por ellos, dos manos para ayudarlos y un corazón para amarlos». Y ella practicaba lo que aconsejaba.
     El día del Viernes Santo, puestas las manos sobre el altar de una capilla, renunció a su propia voluntad y a todas las vanidades mundanas. «Afirmo ante Dios, sigue Conrado, que raramente he visto una mujer que a una actividad tan intensa juntara una vida tan contemplativa, ya que algunos religiosos y religiosas vieron más de una vez cómo, al volver de la intimidad de la oración, su rostro resplandecía de un modo admirable y de sus ojos salían como unos rayos de sol».
     Antes de su muerte, al preguntarle Conrado cómo disponer de sus bienes, le contestó Isabel que lo poco que tenía ya no era suyo. Pertenecía ya a los pobres a los que debería entregárselo. A ella le bastaba la pobre túnica que vestía, con la que deseaba ser sepultada.
     Luego se confesó, recibió el Cuerpo del Señor y se encomendó a la Virgen María. Finalmente, habiendo encomendado a Dios con gran devoción a todos los que la asistían, expiró como quien duerme plácidamente.
     El amor y la penitencia la habían agotado en plena juventud. Tenía 24 años cuando el Señor la llamó. Era el año 1231. Cuatro años más tarde era canonizada por Gregorio IX. Una de sus hijas, abadesa de Aldemburgo, es venerada como Santa Gertrudis de Turingia.