“La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: en estos tiempos ciertamente necesitamos que la Santísima Virgen nos auxilie para conservar y defender la fe cristiana.
“Recurramos a la Virgen, diciendo frecuentemente la jaculatoria: “María, auxilio de los cristianos, ruega por nosotros”.
“Estad totalmente seguros de que todas las gracias que pidáis a la Virgen os serán concedidas, con tal de que no pidáis nada que os pueda hacer daño”.
“Propagad en público y en privado las fiestas de la Virgen, y más todavía sus solemnidades, novenas, triduos y el mes dedicado a Ella”.
“Para promover la devoción a la Virgen, servíos de libros, medallas, estampas, publicando o simplemente contando las gracias y bendiciones que Ella concede en cada momento a los hombres”.
“Predica a todos, mayores y pequeños, que recuerden siempre que son hijos de María Santísima Auxiliadora”.
Pensamientos de San Juan Bosco.